La investigación entendió el estudio como un espacio de observación donde la materia conserva y revela información. Al incorporar café a mezclas de distintos solidificantes con arcilla silvestre, el proyecto atendió a sus transformaciones durante el secado lento y a la co-creación con materiales vivos.
Las piezas no están cocidas: son resultados sólidos de una investigación todavía abierta. La práctica desafía así lo perenne y ensaya un campo donde control e incertidumbre, materia geológica y residuo orgánico negocian una forma común.